¡hola, somos erik & andrea!

Nos chiflan las bodas. Así, tal cual. Nos encanta cuando convertís lo clásico en una fiesta, cuando personalizáis hasta el más mínimo detalle.

Nos enamoramos de vuestra historia hasta tal punto, que vuestras fotos de boda acaban contándola.
También nos chiflan las pequeñas cosas de la vida, como el primer baño del verano, un café y un buen libro en una tarde de lluvia y la gente que sonríe con la mirada.
Formamos un equipo dinámico y optimista, nos emocionamos y vivimos vuestro día como si fuese el nuestro. No podríamos fotografiar una boda si no fuese así. Si te has fijado en nuestro nombre y tienes curiosidad, creemos que todo lo que fotografiamos antes hemos de sentirlo. Nada lo hacemos por que sí.

 

Trabajamos en vuestra boda de forma discreta, captando los momentos y detalles tal cual suceden, sin haceros posar ni dirigiros.
Todos nuestros novios tienen un huequito en nuestro corazón y creemos en el vínculo fotógrafos-pareja, no sólo el día de la boda si no desde el primer e-mail.
Nuestra meta es que vuestra historia quede reflejada en el resultado, y que la luz de vuestro reportaje sea la misma luz con la que brillasteis en vuestro día.
Somos responsables de que recordéis para siempre el día más feliz de vuestras vidas. Nada nos puede inspirar más que eso.